LA PEOR PESADILLA DE AFGANISTÁN
La crisis electoral afgana amenaza con desestabilizar el país y erosionar aún más la confianza en el gobierno de Karzai. Pero, afortunadamente, existe una solución.
Esta semana, el funcionario estadounidense de más alto nivel que trabajaba con la ONU en Afganistán se tomó una baja por la frustración derivada de la falta de respuesta al fraude en las elecciones presidenciales celebradas en el país. El responsable de la comisión para el seguimiento de las elecciones de la Unión Europea afirmó que hasta un tercio de los votos recibidos por el presidente eran “sospechosos” y deberían ser investigados. Y los propios afganos continúan criticando no sólo la controvertida elección, sino también la respuesta que ha tenido el Ejecutivo ante todo esto. Si la situación continúa, minará de manera fatal al próximo gobierno afgano y los esfuerzos de sus valedores internacionales. Deben tomarse medidas inmediatas para evitar una crisis de legitimidad potencialmente violenta....
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