FALSOS PROFETAS
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Acercar a musulmanes, cristianos y judíos puede parecer un objetivo loable, pero las organizaciones a favor del entendimiento interreligioso, al restar importancia a las grandes diferencias existentes, confunden el diálogo con el éxito y terminan por poner a todos en peligro.
Al igual que otras muchas instituciones, Naciones Unidas dice que su objetivo es hacer frente al extremismo islámico. ¿Quién mejor que el conjunto de Estados con mayor representatividad y mayor número de miembros para resolver esta distorsión de la sociedad civilizada que amenaza al orden mundial? Cuando me contrataron en enero de 2006 con el fin de realizar un proyecto para la ONU que abordara el denominado choque de civilizaciones, me pareció una valiosa oportunidad para contemplar este reto a escala global. Ante las peticiones del presidente del Gobierno español y el primer ministro turco, el entonces secretario general, Kofi Annan, propuso la creación de la Alianza de Civilizaciones, cuyo objetivo es identificar los orígenes de la división entre las sociedades occidentales e islámicas y encontrar la forma de frenar la violencia religiosa. ...
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