EL ÚLTIMO ATOLLADERO DE MUSHARRAF

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EL ÚLTIMO ATOLLADERO DE MUSHARRAF
02 de enero de 2008

El trágico asesinato de Benazir Bhuto no ha sido más que el golpe de gracia a una estrategia estadounidense que ya estaba condenada al fracaso. Cuando Pervez Musharraf también caiga ¿despertarán por fin los líderes de EE UU y verán a Pakistán como lo que es, no como les gustaría que fuera?


Las autoridades estadounidenses siempre parecen congeniar con sus homólogos paquistaníes. Normalmente son cultos, afables, se expresan bien, parecen liberales y reacios a la confrontación, se diría que comparten las metas y los valores de EE UU. Pero la cordialidad en el trato personal puede conducir a ilusiones peligrosas. Tiende a eclipsar hechos clave de la historia política de Pakistán, dominada en buena parte por regímenes militares que usurparon la constitución. Impide que los gobernantes de Estados Unidos vean la realidad: que los líderes paquistaníes persiguen intereses nacionales estratégicos incompatibles con los objetivos de la superpotencia, ya sea frenar la proliferación nuclear, promover la paz en el subcontinente, combatir el terrorismo y el extremismo o propagar la democracia en el mundo árabe. ...

 


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