¿POR QUÉ HAY GUERRAS?
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23 de mayo de 2008
Cuando, en otoño de 2002, el presidente Bush hizo pública su Estrategia de Seguridad Nacional, afirmó que EE UU “trabajaría activamente para llevar la esperanza de la democracia a todos los rincones del mundo”. Era sólo el último de una serie de líderes norteamericanos que han hecho llamamientos a la propagación de la democracia. Es una creencia que cada cierto tiempo lleva a Washington a la guerra, no sólo porque se trata de un imperativo moral, sino porque también puede ser una medida pragmática. Al fin y al cabo, desde que Immanuel Kant abrazó su idea de la “paz perpetua”, muchos han argumentado que los países con ciertas características –a saber, la democracia– se abstienen de atacarse unos a otros. Los políticos llevan la idea un paso más allá: si Washington ayuda a que otros países se democraticen, la probabilidad de guerra disminuye. ...
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