Los presidentes estadounidenses tienen relaciones peliagudas con la prensa.
Según un nuevo análisis sobre la agresividad de los periodistas en las ruedas
de prensa, algunos problemas provocan la ira del grupo de reporteros acreditados
mucho más que otros. Por ejemplo, asuntos como el alto desempleo hacen que realicen
con mayor probabilidad preguntas acusatorias. Asimismo, si el índice de interés
aumenta, los intercambios verbales pueden ser más desagradables. Pero, cuando
se trata de asuntos sobre política exterior, los presidentes lo tienen más fácil.
Cara a cara:
Bush podría reafirmar sus argumentos en el ocaso de su mandato. ...
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