NUEVOS GOLPES
» - 1408 lecturas

Suscripción
28 de mayo de 2009
Los derrocamientos se producen con menor frecuencia y los líderes caen con mucha más rapidez.
Un golpe de Estado sólo puede significar que un país va de mal en peor. ¿Correcto? Tal vez haya llegado la hora de reexaminar lo que pasa el día después. Hein Goemans, politólogo de la Universidad de Rochester (EE UU), ha compilado un índice de las causas y resultados de 202 tomas de poder ilegales desde 1960. Hace poco tiempo, se unió a Nikolay Marinov, un colega de la Universidad de Yale, para buscar pautas. Marinov destaca una presuposición común: “Todo el mundo sabía lo que pasaba después de los golpes: la gente que había tomado el poder lo ocupaba y lo ejercía de forma autocrática”. En efecto, los golpes han derivado con mucha más frecuencia en dictaduras brutales –Pinochet en Chile o Suharto en Indonesia– que en democracias. ...
Este artículo está disponible sólo para suscriptores a FP. Aquí tiene un resumen, para su referencia.
Suscríbase para acceder a todos los artículos y disfrutar al completo de Foreign Policy en español.
Si usted es suscriptor de FP, le hemos enviado la información correspondiente a su Usuario y Contraseña. Si todavía no lo hubiera recibido, por favor, póngase en contacto con nosotros y se la facilitaremos inmediatamente: tel.: 91 154 82 83; suscripciones@fp-es.org
|
Enviar un comentario nuevo