"NOS VEMOS, SI SEGUIMOS VIVOS"
Los dos únicos occidentales que viven en Kandahar por su cuenta han sufrido bombas y emboscadas y por poco son vendidos a secuestradores. Esto es lo que han aprendido sobre Afganistán, el país donde la guerra nunca termina.
Durante una décima de segundo, la habitación parece vibrar bajo la presión de la onda expansiva. Los oídos zumban, la cabeza sale lanzada hacia atrás y los músculos se contraen. Tu cerebro se acelera: ¿la explosión había sido fuerte o débil? ¿De dónde venía? Dudas, esperas otro sonido pero no oyes nada. Te pones de pie de un salto, agarrando una cámara de camino a la terraza. ...
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