El planeta multipolar que está naciendo no será fácil de gestionar. De momento,
carece de mecanismos de funcionamiento, como el sistema de compensación de poderes
(balance of power) que, a escala europea, hacía variar las alianzas
para que no predominara ninguna ni ningún país. Este método no suprimía la guerra,
sino que la convertía en un instrumento para restablecer los equilibrios. En
el mundo actual, y en el que se está formando, ni siquiera puede hablarse de
equilibrios, y las guerras entre polos serían devastadoras.
Principalmente, tres potencias están emergiendo: China (cuyo esplendor puede
considerarse como un resurgir si tomamos como referencia 1820, cuando el gigante
asiático representaba el 27,5% del PIB mundial), India y Rusia (que ha
cambiado los tanques y misiles por la energía como palanca de su poder), además
de otros países como Brasil o Suráfrica. Todo ello con el declive relativo de
Estados Unidos, aunque sea (y seguirá siendo durante tiempo) el único Estado
con capacidad de proyectar poderío militar en cualquier parte del planeta....
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