EL LEGADO DE SAMUEL HUNTINGTON
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Huntington y Mexico.
.- Samuel Huntington. (1927-2008). Acerca de los mexicanos y su falta de integración a la cultura gringa. La reconquista de los territorios robados por los gringos.
En cuanto al dr. Samuel Huntington de Harvard, que se dedicó en los últimos años de su vida a amarrar navajas en la academia de su país y entre los gringos en general, contra nosotros los mexicanos, creo que es una lástima que haya muerto pues hay una serie de consideraciones que oponer a sus postulados y que me hubiera gustado hacerle llegar un recadito personal que dijera “Supremo Idiota”. Su idea de la reconquista mexicana de los territorios robados en 1847 y 48, es un escopetazo que él tiró a la obscuridad a ver a quien le pegaba. Dicho sea de paso que me sorprende que en una institución que se dice tan seria como Harvard, hayan tenido un eco tan resonante sus consideraciones y que pocos se hayan propuesto contradecirlo. Su insistencia en que los mexicanos no nos adaptamos a la cultura gringa son totalmente infundados si los comparamos con otros grupos de inmigrantes como los chinos, japoneses, vietnamitas, árabes y judíos. Los mexicanos practicamos una rama del Cristianismo como los gringos, lo que no sucede con otras minorías. Hablamos una lengua de la rama Indoeuropea compartida por el Castellano y el Inglés lo que no pasa con las minorías antes mencionadas. Usamos el alfabeto romano, al igual que los gringos y derivado del griego que es otra diferencia con las demás minorías. Un mexicano no sale a la calle vestido con su traje típico, que puede ser desde el de charro y china poblana hasta el quesquemiltl, el jorongo, el rebozo y el huipil, por mencionar los de algunas regiones de México, lo cual no sucede con las minorías que usan el sari, el chawl o el chal y otras más. Un mexicano nunca saldrá a la calle con su traje típico, a menos que sea un día de fiesta nacional, un baile de disfraces o un desfile. Los varones musulmanes se pasean por todos lados con sus batas largas y nadie les dice nada, en cambio, los mexicanos nos vestimos de manera muy similar allá y acá, que los gringos. Los mexicanos comemos lo que la mayoría de los gringos, y muchas cosas más, aunque eso si, cocinado de muy, ¡muy diferente manera! Pollos, vacas, cabras, corderos son parte de las dietas de ambos grupos nacionales y nunca le hacemos el feo a sus pestilentes hamburguesas, por más que nos parezcan monótonas y estén consideradas por el departamento de Salud Federal gringo, como la carne más contaminada del mercado.
La teoría se puede aplicar a otras civilizaciones
Creo que lo mismo ocurre entre latinoamericanos y anglosajones, alemanes, rusos, entre otros, estos últimos en su carácter de los verdaderos poderes detrás de las dictaduras de América Latina.
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