Protege a los autócratas, contamina y alimenta los conflictos internacionales. Pero ni la falsa amenaza de su escasez ni el ascenso del eje energético asiático convencen al mundo para dejar de consumir crudo. La revolución automovilística, cortesía de Silicon Valley y Shanghai, podría poner fin a la adicción por excelencia de nuestra era.
“Las reservas de crudo se agotan”
Difícilmente. En la actualidad, se conocen en la Tierra más reservas de petróleo que hace tres décadas. A pesar del consumo desmesurado de crudo y de las predicciones de que algún día llegará su juicio final, el mundo no se está quedando sin oro negro. Al revés, está abalanzándose sobre él. ...
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