octubre-noviembre 2007 [0]
YouTube es la web más popular para compartir vídeos, pero en algunos
de los lugares más intolerantes del mundo han surgido, con
éxito, páginas locales similares.6rooms.com en China, Izleriz.
com en Turquía e Ikbis.com
en Jordania facilitan, como YouTube, que la gente suba cualquier
tipo de vídeos. Si estas
páginas deben su popularidad a
su repositorio casi interminable
de contenidos de ocio, los clones
de YouTube tienen un atractivo
añadido, e inesperado: su capacidad
para ampliar la protesta
política. Como dice Xiao Qiang,
director del Proyecto China
Internet de la Universidad de
California, Berkeley, “el vídeo
tiene un poder del que el texto
carece: los medios de comunicación
visuales ejercen un poderoso
efecto sobre la psique”. ...
Este artículo está disponible sólo para suscriptores a FP. Aquí tiene un resumen, para su referencia.
Suscríbase [0] para acceder a todos los artículos y disfrutar al completo de Foreign Policy en español.
Si usted es suscriptor de FP, le hemos enviado la información correspondiente a su Usuario y Contraseña. Si todavía no lo hubiera recibido, por favor, póngase en contacto con nosotros y se la facilitaremos inmediatamente: tel.: 91 154 82 83; suscripciones@fp-es.org