MUCHO ‘PALO’ Y POCA ‘ZANAHORIA’ PARA SIRIA

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MUCHO ‘PALO’ Y POCA ‘ZANAHORIA’ PARA SIRIA
22 de octubre de 2009

El régimen de Damasco exige, entre otras cosas, una reinserción económica plena a cambio de renunciar a la influencia política que le proporcionan sus vínculos con Hezbolá y Hamás. Sin embargo, Arabia Saudí, Egipto o Israel no tienen interés en una Siria fuerte que les haga competencia.

Parece que los dirigentes europeos empiezan a aceptar el antiguo dicho de “la paz pasa por Damasco”. Un ejemplo de ello es que el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, eligiera Siria como primera parada de su reciente visita a Oriente Medio. Esto también deja entrever que Egipto ya no tiene el monopolio ni de ser el mejor amigo en la región ni de único mediador en el conflicto palestino-israelí o en los cismas palestinos. Hoy las fronteras entre países árabes considerados moderados (Egipto, Jordania y Saudí Arabia) y radicales (como Siria), bien claras y definidas durante la era de George W. Bush, se difuminan. ...

 


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