MIL PUNTOS DE LUZ
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18 de julio de 2011
A la hora de llevar electricidad a los países en vías de desarrollo, lo pequeño es bello.
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| AFP/Getty Images |
Después de casi una década de ayudas y donaciones, se puede decir que el sector de la electricidad en Afganistán sigue siendo un caos. Esa es la realidad que destacaba un artículo publicado en The New York Times recientemente por Glenn Zorpette, director de una publicación de ingeniería electrónica, que explicaba los tres años de lucha de la Agencia de Desarrollo Internacional estadounidenses (USAID) para construir una central eléctrica de diesel a las afueras de Kabul. Zorpette decía que la central, por fin terminada, permanece parada con frecuencia porque el coste de introducir camiones de combustible en el país hace que la electricidad cueste seis veces más que la que se importa de los Estados vecinos. Varios estudios realizados en empresas indican que los usuarios de la electricidad en Afganistán sufren un promedio de 20 apagones al mes y que siete de cada 10 empresas poseen un generador porque la red eléctrica es poco fiable o inexistente....
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