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Los característicos auriculares blancos  de iPod se han convertido en  un icono cultural. Pero se sospecha que  también pueden marcar los blancos a los  criminales. Una investigación reciente llevada  a cabo por el Instituto Urbano, con  sede en Washington, sugiere exactamente  eso. En 2005 las ventas anuales de  iPod subieron como la espuma y, por  primera vez en más de una década, los  delitos violentos aumentaron en EE UU.  Tendencias similares se han presenciado  en Gran Bretaña y Canadá. ¿Será culpa,  en parte, del iCrimen? 

Marcando el blanco: el iPod puede estar acelerando los delitos.

Tomemos como ejemplo el metro de  Nueva York, donde los delitos crecieron  un 18% en los tres primeros meses de  2005. La subida coincidió con un boom  en las ventas de iPod. Además, si se excluyen  los hurtos de móviles  e iPod, la delincuencia  en el suburbano de la  Gran Manzana cayó un  3%. En Gran Bretaña,  las fuerzas de seguridad  creen que el aumento de  los robos en 2005 (incluido  el incremento del  42% en los delitos del  tubo londinense) está  relacionado, en parte,  con el iPod. “Llevan un  aparato caro que es evidente  para un ladrón  potencial [y] que les  aísla de todo”, afirma  John  Roman, del Instituto  Urbano.  Por supuesto, ésta no es la primera  vez que un icono atrae a los delincuentes.  Algunas olas de crímenes han coincidido  con la proliferación de caras zapatillas  Nike y chaquetas North Face, lo que  lleva a preguntarse si la avalancha de  iCrimen podría haberse imaginado de  antemano o incluso evitado. “Podría  haberse previsto que el iPod sería un  blanco deseable para el crimen”, dice  Shaun Whitehead, experto en delincuencia  de la Universidad de Loughborough  (Gran Bretaña). “La visibilidad  de los auriculares blancos de iPod es  negativa”, añade el investigador, quien  cree que muchos hurtos podrían haberse  evitado con un diseño más juicioso.  ...

 


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