ECOS DE LA GUERRA DE LAS DROGAS
» - 1236 lecturas


Suscripción
ECOS DE LA GUERRA DE LAS DROGAS
18 de noviembre de 2010
Incluso en los escenarios más elitistas de México, es imposible escapar a las reverberaciones de la violencia de los cárteles.
Mi hotel en las afueras de Puebla, una ciudad de 1,3 millones de habitantes en el centro de México, mira a un ondulado campo de golf bordeado por palmeras y, tras él, una transitada autopista flanqueada por concesionarios de Mazda y Mercedes. El centro histórico tiene arquitectura colonial española. Las áreas más nuevas de la ciudad presumen de subdivisiones cercadas, outlets de la cadena de productos de bricolaje Home Depot y centros comerciales. Yo he llegado para asistir a una conferencia sobre tecnología, "Ciudad de las Ideas”, ahora en su tercer año, que cuenta con lumbreras internacionales de la talla de Malcolm Gladwell y Chris Anderson como oradores. Éste es el México del primer mundo, tan refinado y cosmopolita como cualquier otro lugar de Estados Unidos o Europa. Esta parte de la élite de la sociedad mexicana presente en la conferencia luce iPhones y bolsos de Chanel, bebe café de Starbucks, y, tras escuchar que yo soy estadounidense, habla sin parar sobre sus vacaciones en Miami y San Diego....
Este artículo está disponible sólo para suscriptores a FP. Aquí tiene un resumen, para su referencia.
Suscríbase para acceder a todos los artículos y disfrutar al completo de Foreign Policy en español.
Si usted es suscriptor de FP, le hemos enviado la información correspondiente a su Usuario y Contraseña. Si todavía no lo hubiera recibido, por favor, póngase en contacto con nosotros y se la facilitaremos inmediatamente: tel.: 91 154 82 83; suscripciones@fp-es.org
|
GLOSA
Artículo inevitablemente confuso -muy ad hoc a la situación azteca. El diagnóstico no está mal, pues una buena parte de la híper violencia enraiza en la conducta caciquil de las clases privilegiadas nativas. La iniquidad de la narco violencia actual es una cara de la inequidad mexicana. En otras cosas falla lamentablemente la autora del artículo. Por ejemplo, las élites nativas no son como cualesquiera otras del mundo sino muy superficialmente: imitan a Nueva York o París, como los monos, pero en ellas persiste el Cacique matón y delictuoso; básicamente son antidemocráticas, lo suyo es el privilegio arbitrario e inmoderado, nunca el civismo cantado por Withman. Y además: los sueldos de las maquilas son de los más altos en México; incluso en el norte los prefieren los jóvenes a los de los obreros. Mas falla sobre todo en lo principal la perspicaz autora: todas las narco bandas gestadas durante el priato tienen padrinos militares y políticos; es de risa loca creer que en nuestro México semitotalitario o totalitario pudieran desarrollarse grandes bandas criminales sin el patrocinio gubernamental. Es lo que se trata desesperadamente de ocultar ante el exterior. Y no debe descartarse que una enorme proporción de los 30 mil muertos sean víctimas de las "campañas de limpieza" que están desarrollando en todo el país las élites gobernantes con el fin de borrar los lazos con sus socios criminales. En realidad, a México –la obra de las élites nativas- lo salva del failed State el interés que despierta su riqueza natural y su proximidad con USA, no otra cosa, pues se halla en manos de delincuentes institucionalizados que aparecen en las páginas de sociales y envían a sus hijos a estudiar a Europa o Norteamérica…
Lo mismo de siempre
Un articulo vacio. Con el clasico tono gringo, que se sorprende que haya mansiones en America Latina, como si el lujo es solo para los gringos y europeos, ya con eso se ve que el articulo va de arriba para abajo, del gringo superior que los ve a todos como si son una clase inferior. En ningun momento se habla que los gringos son la causa de todo eso. Lo gringos son los que consumen la droga, los que venden armas de contrabando, los que no quieren un Mexico ni Latinoamerica fuerte, creen que con hacer una pared en la frontera seguiran viviendo su "libertad" en sus mansiones, tratando de no ver la desgracia que promueven por todo el mundo. Es una pena la falta de madurez y humildad de estos escritores. Soy de Guatemala, y estoy conciente que las "pandillas" vinieron a importadas de Los Angeles, en los 90s, en embarques de deportados que a USA no le interesaban. Por medio de bancos en USA se han lavado millones y millones de nuestros gobiernos, que en los ultimos años han fomentado la corrupcion. Si buscamos el origen de todo este mal, seguro que nos olvidaremos de los condominios lujosos de Puebla (que tanto impresionaron a la autora), y veremos toda la maldad y racismo que los intereses gringos han cultivado por decadas. Por favor gringos, reconozcan que son parte del problema y luego conversemos.
Enviar un comentario nuevo