DROGAS
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26 de septiembre de 2007
La ilegalización ha vuelto a fracasar. En lugar de considerar la demanda de drogas prohibidas como un mercado y tratar a los adictos como pacientes, los líderes políticos no han hecho más que engordar las ganancias de los traficantes y fomentar narcoestados que harían temblar a Al Capone. Al final tendrá que imponerse una estrategia antidroga más realista e inteligente.
"Es una ‘guerra’ que se puede ganar”
No. Un “mundo sin drogas”, que Naciones Unidas considera un objetivo realista, no es más factible que un mundo “libre de alcohol”, y nadie se ha atrevido a proponer esto último sin echarse a reír desde la derogación de la ley seca en EE UU en 1933. Sin embargo, persiste la fútil retórica sobre el triunfo en la guerra contra las drogas, a pesar de las montañas de documentos que demuestran su bancarrota ideológica y moral. En 1998, la ONU decidió “eliminar o reducir significativamente el cultivo ilegal de la hoja de coca, del cannabis y de la adormidera para 2008” y “lograr resultados significativos y cuantificables en el terreno de la demanda”. Sin embargo, a día de hoy su producción y su consumo siguen básicamente igual que hace una década. Desde entonces, muchos de sus productores han ganado en eficiencia, y la heroína y la cocaína son más puras y baratas. ...
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