CUBA: LA REVOLUCIÓN QUE PUDO SER

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CUBA: LA REVOLUCIÓN QUE PUDO SER

Hace casi 50 años, el 8 de enero de 1959, Fidel Castro entró en La Habana a la cabeza de un Ejército de barbudos, Eisenhower y Jruschov todavía estaban en el poder y el mundo aún no conocía el pop ni las revueltas estudiantiles. Cinco decenios después, el comandante sigue ahí, aunque ahora gobierne su hermano Raúl, en quien ha depositado las esperanzas de supervivencia de una revolución moribunda. Pero, ¿dónde estaría hoy Cuba si no hubiera optado por el socialismo? Eso se pregunta el historiador cubano exiliado Rafael Rojas, mientras Bertrand de la Grange disecciona la influencia cubana en América Latina y Rafael Hernández muestra una visión desde dentro de la isla....

 


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¡Ya es hora de romper el corojo!

¡Ya es hora de romper el corojo!

Por Pablo Felipe Pérez Goyry*
Premio José María Heredia de Periodismo 2008

Quizá por una ironía del destino, sin demeritar sus refrendadas muestras de heroicidad, la Nación cubana carga sobre sus espaldas cincuenta años de precariedad y vergüenza pública, a causa de la dictadura castro comunista y de nacionales que sólo hinchan sus estómagos y faltriqueras. Parece una aventura caballeresca inacabable, atiborrada de lujuriosas y quiméricas parábolas sórdidas.
No pretende este columnista, explayarse en razonamientos sempiternos, sólo, por los motivos ya apuntados, hacer un alto en el camino e invitar al excelso leedor a pensar: En los cubanos, que en interminables peregrinaciones han tenido que desperdigarse por el planeta, como ingeniosos peregrinos, como caballeros y doncellas errantes, y los otros, que residen en el archipiélago, que están agarrotados en la desesperanza y la esclavitud.
Por estos días, en los diferentes medios de comunicación y en tertulias académicas, a uno y otro lado del estrecho de la Florida, se ha platicado, hasta el cansancio, disimilitudes de argumentos sobre el pasado, presente y futuro en Cuba. No obstante, las respetables ambigüedades y las socarronerías sutiles, que son múltiples, dan fe de la indudable ausencia de consenso y discernimiento que lleven a buen puerto los destinos de la Nación cubana.
Es innegable la verdad vivida por aquellos cubanos que han desafiado con dignidad plena las mazmorras castro-comunista; los que dentro y fuera del archipiélago, sufren la ausencia de seres queridos porque murieron frente a los paredones de fusilamiento o en el presidio político; o porque su hijo, hija, esposo, esposa, madre, padre..., desaparecieron en la hondura del mar, al intentar escapar de la isla cárcel o alcanzar el “sueño americano”. Asimismo, los que hoy día, después de cincuenta años, acarician un imaginario de contradicciones apocalípticas o fastuosas, morales o vengativas, el “maleconazo final” o la intervención directa del gobierno estadounidense, los que creen en cambios sustanciales, por parte del régimen de La Habana, y, aquellos que defienden los argumentos del “cucarachismo y la robolución”. Olvidan que “la patria puede fiar más de un crítico que trabaja, que de un entusiasta que vocifera” (D’ors, Eugenio).
A todas luces, el sufrimiento y sangre derramada, por miles de cubanos, ha clamado justicia a una sociedad nacional e internacional que ha contemplado con cinismo, parsimonia e hipocresía los acontecimientos en el archipiélago. Qué decir, de algunos “gobernantes”... La desventura sobrevenida durante estos cinco decenios, a los cubanos, es lamentable y consterna el espíritu... Ciertamente, es irrebatible y burdo el legado de la dictadura castro comunista.
Sin embargo, la solución a las diferencias históricas entre nacionales está en sus propias manos y corazón. Porque al final del camino, la Nación será artífice de su prosperidad, y Dios dará remedio a sus desventuras..., si más allá de los dogmas, prevalecen el perdón y el amor, la buena voluntad y el compromiso, y, los cubanos acepten que son hermanos y parte de un todo que se llama ¡Cuba!
Por todas estas razones, es esencial desistir de las riñas caprichosas, a diestra y siniestra..., más bien, es menester vigorizar la intuición y con pundonor tratar de cicatrizar las heridas físicas y del alma misma... ¡Todos los cubanos, sin excepción, somos parte integral de la Nación cubana!
Finalmente, un nuevo año a comenzado y con él todos pedimos salud, paz y prosperidad. De ahí que, con la sinceridad que caracteriza a éste periodista, quiera con el ilustrísimo lector compartir un sueño, un deseo: que en el 2009, todos los cubanos razonemos con sabiduría en la “mesa conciliadora” (de no ruin madera y sin buzcorona), para articular un proyecto trascendente y encauzado a buscar solución al “problema cubano”... Vale la pena, por el bien de la Patria.
Cubanos, para la Reconciliación y la Concordia: ¡Ya es hora de romper el corojo! Estoy presto..., ¿y ustedes? ¡Alea iacta est! ¡Dios salvaguarde a la Nación cubana, y a mí no me olvide!?

*Pablo Felipe Pérez Goyry. Analista y Periodista. Premio José María Heredia de Periodismo 2008. Miembro del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano (INPL). Miembro de la Federación Internacional de Periodistas Digitales (FIPED).
Web Contextus: http://es.geocities.com/libertadeopinion/.
Blog Contextus: http://contextuspablofeliperezg.blogspot.com/.

¡Oh Cuba, cuántas fechorías se cometen en tu nombre!

¡Oh Cuba, cuántas fechorías se cometen en tu nombre!

Por Pablo Felipe Pérez Goyry*

Con su herencia y memoria histórica, los seres humanos, como parte de la sociedad, van a estructurar la psicología, el talante y esencia de una Nación. Los hechos históricos, vistos detenidamente, han revelado que las sociedades se resisten a digerir transformaciones profundas y traumáticas. No tener en cuenta estas realidades, impiden comprender el “problema cubano” y por qué no hay una solución.
La sociedad, convenientemente organizada, representa un papel determinante en los destinos de los “pueblos”, sin olvidar que la manipulación del inconsciente de la generalidad abarrota las acciones conscientes. Un ejemplo, es el caso de Cuba y el contextus en que triunfa la “revolución cubana”, que sistemáticamente a utilizado el inconsciente del pueblo, como magnífico instrumento para eternizarse en el poder. Precisamente, en pocas semanas, la dictadura castro-comunista y sus adeptos celebran el quincuagésimo aniversario del “triunfo revolucionario”.
¿Por qué la dictadura a perdurado? ¿Cuáles son los motivos que no permiten poner fin a esta pesadilla? Es posible llegar a “respuestas”, si analizamos el asunto desde la naturaleza de los seres humanos y su manera de actuar, como individuo y parte del conjunto de una Nación. Empero, para sin ataduras transitar por el laberinto de las pasiones e ideas, es indispensable dejar de lado la obstinación de los dogmas, teorías y censuras irracionales..., ya que, no es posible penetrar y buscar respuestas decentes en los arcanos de la sociedad, si no se renuncia a los prejuicios.

¿Por qué la dictadura a perdurado?

El temperamento de una Nación, es intransigente en ocasiones, cuando se exacerba el inconsciente con eslóganes de “grandes reformas”, que desde el punto de vista teórico son estupendas y en la práctica son funestas. Un excelso profesor, al referirse a las reformas en el seno de una sociedad, lo resume de la siguiente manera: “Estas sólo serían útiles cuando fuera posible cambiar instantáneamente el alma de las naciones y solamente el tiempo posee poder semejante” (Le Bon, Gustavo).
Al penetrar en el intríngulis de la sociedad, con recto discernimiento, lo primero que encontramos es que la “razón teórica” no se corresponde con la “razón práctica”. Si tenemos en cuenta, en el caso de la “revolución”, examinado en el tiempo, los acontecimientos, y, la actitud de los incondicionales y opositores, sus acciones han tenido “valor absoluto”, sin embargo, es evidente que en la práctica el “valor es relativo”. De ahí, que el examen de los cambios socio-políticos-económicos ocurridos en Cuba y su particularidad, no deben ser aislados de la naturaleza del pueblo y el ambiente en que se producen.
En consecuencia, se puede inferir que los cubanos conviven con un régimen comunista, que no es símbolo de democracia y libertad. No obstante, la generalidad del pueblo “acepta el valor absoluto de la dictadura del proletariado” sin tener en cuenta que en la práctica tiene un “valor relativo”. Es decir, que la dictadura de “caciques criollos”, es una minoría gobernante. Por eso, no es absurdo afirmar que la dictadura castro–comunista, sólo favorece los intereses particulares de la clase gobernante, y que incitado por el miedo a perder el poder y los privilegios restringe las libertades del pueblo, con ayuda de una execrable maquinaria de opresión.

¿Cuáles son los motivos qué no permiten poner fin a la pesadilla?

Indudablemente que, con la esperanza de un mejor país y despojarse del ultraje del tirano Fulgencio Batista y sus matarifes, se enquistó en el inconsciente, del pueblo cubano, apoyar a los “rebeldes”. Y aprovechando sin miramientos esta desesperación de la Nación, Fidel Castro y sus seguidores, el 1 de enero de 1959, principian la traición a la confianza y sueños de la sociedad cubana.
Por todas estas razones, vale la pena aspirar saber: ¿Cuáles son los motivos qué no permiten poner fin a la pesadilla? Pero..., no es posible encontrar respuestas, a menos que, se hable con sinceridad de los errores cometidos..., por los opositores dentro y fuera del archipiélago. Pues, tristemente, algunos cubanos han preferido, por décadas, los favores y alabanzas para estar contentos consigo mismo. Enterrando las esperanzas de una Nación, que sólo será libre cuando todos tengan la posibilidad de tener acceso al progreso espiritual y material.
Por décadas, la historia es la misma y no tengo duda de que sistemáticamente cubanos pancistas han privilegiado sus interésese sin el menor pudor, con la venia de Washington, aceptando órdenes que afectan a los cubanos que residen en el archipiélago, y en los últimos tiempos a los del exilio.
Los gobiernos estadounidenses y la dictadura han dividido la Nación, y la oposición interna y externa no cuenta con estrategias que lleven a la unificación de ideas objetivas, enfocadas para que en Cuba exista libertad y democracia.
A todas luces, lo qué no permite poner fin a la pesadilla castro-comunista, es porque algunos opositores han cometido errores y continúa por los mismos caminos trillados, algo que utiliza eficientemente la dictadura. La historia se repite, y la prueba reina es que se realizaran elecciones en EE.UU., en los primeros días de noviembre, y no faltan los oportunistas y las especulaciones sobre que puede hacer el nuevo presidente con relación a Cuba. Algunos cubanos y cubano-americanos apoyan a McCain, porque si gana arreciará el embargo y es “probable” una invasión militar al archipiélago. Otros, depositan las esperanzas en Barack Obama, porque quiere acercamientos con La Habana, sin condiciones previas, y que esto traería el cambio anhelado para los cubanos. ¡Oh Cuba, cuántas fechorías se cometen en tu nombre!

¿Cómo derrotar a la dictadura castro-comunista?

Platicaba al inicio de estas cuartillas, que para el lector comprendiera lo que escribiría, sin ataduras debía transitar por el laberinto de las pasiones e ideas, y que era indispensable dejar de lado la obstinación de los dogmas, teorías y censuras irracionales..., ya que no es posible penetrar y buscar respuestas decentes en los arcanos de la sociedad, si no se renuncia a los prejuicios. Es por estas razones, y como no tengo gabelas que me impidan llegar a conclusiones que pueden chocar con intereses diferentes al objetivo de este escrito, pongo manos a la obra para finalizar.
Empero, antes de concluir, quiero respetuosamente compartir un breve análisis que hace Pedro Corzo Eves, escritor y periodista, que bien puede ilustrar al paciente lector, y auxiliarlo para reflexione sobre los argumentos explayados en estas cuartillas. Dice Corzo que: “Un número considerable de ciudadanos creados por el experimento social castrista, no tiene Patria y es sin duda el espécimen más peligroso para la sociedad futura de la Isla” (...) “Estos individuos están en el país y en el exterior, con el gobierno o fingiendo hacer oposición que les provea una legitimidad a futuro. A estos individuos el ensayo les ha agotado el sentimiento de Nación y en unos terceros el fin de la utopía y privilegios les ha causado una epidemia de apostasía tan febril, que han cambiado el Kremlin por la Casa Blanca sin cargo de conciencia de ninguna especie” (...) “Por todo lo anterior la herencia totalitaria en el aspecto económico es la quiebra del país, pero en el moral, en el espiritual, es la destrucción casi completa de nuestros fundamentos como Nación”. (Corzo Eves, Pedro. “Cuba: Perfiles del poder”, págs. 187-207, Instituto de la Memoria Histórica Cubana Contra el Totalitarismo, Ediciones Memorias, Miami, EE.UU., 2007).

En conclusión, lo que yo creo es que, la dictadura perdura en el tiempo, porque la oposición, dentro y fuera de Cuba, no ha tenido coherencia y unidad en sus concepciones políticas y un plan congruente de reunificación nacional que convenza a la generalidad de cubanos.
Por otro lado, los motivos que no permiten poner fin a esta pesadilla, están estrechamente ligados a que la oposición justifica y no reconoce los errores, que permitan rectificar y buscar alternativas adecuadas para enfrentar las manipulaciones del inconsciente, que eficientemente utilizan sectores de la oposición y el régimen castro-comunista. Incomprensiblemente, la oposición ayuda en estos menesteres a la dictadura: apoyando sanciones económicas a la isla, y las políticas irracionales contra Cuba de gobiernos como el de Bush. Son verdades... duelen, de ahí, que: “Con la ignorancia armonizan bien los errores”.
Los cubanos, con su herencia y memoria histórica, como Nación, han estructurado su psicología, talante y esencia... Y los hechos históricos acaecidos en estos difíciles años de dictadura castro-comunista y exilio político-económico, vistos retrospectivamente y de cara al futuro, dejan ver que muchos cubanos se resisten a aceptar cambios, y, no quieren transformaciones traumáticas con ayuda extranjera o ser dirigidos por una oposición que no tiene el imprescindible poder de convocatoria.
Mi opinión..., para derrotar a la dictadura hace falta que la oposición tenga unidad y creatividad política, teniendo como premisa y esencia que al “problema” deben darle solución los cubanos sin intromisión foránea...
Por último, no tener en cuenta los argumentos expuestos aquí y otros parecidos, dificulta interpretar el sentir del pueblo cubano. Si prevalece el interés individual no puede existir unidad cubana opositora y mucho menos Nación. Ciertamente que, en los casi cincuenta años de dictadura castro-comunista y las acciones de algunos opositores viscerales, hacen que la mayoría de los cubanos no crean en la oposición anticastrista..., y, para los cubanos honestos el escepticismo y animadversión, en cierta manera, son los más sublimes de los sentimientos humanos. Por ahora, negar estas realidades, como argumentos válidos, imposibilitan comprender y discernir con sabiduría. ¡Dios salvaguarde a la Nación cubana!?

*Pablo Felipe Pérez Goyry. Analista y Periodista. Premio José María Heredia de Periodismo 2008. Miembro del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano (INPL). Miembro de la Federación Internacional de Periodistas Digitales (FIPED).
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Camarioca, el mayor éxodo masivo de cubanos...

Camarioca, el mayor éxodo masivo de cubanos...

Por Pablo Felipe Pérez Goyry*

Los actos humanos están sometidos, para bien o mal, por lo que llamamos “nuestros actos inconscientes”, cuyo gigantismo es ilimitado en comparación con lo que se denomina razón. Dicen que la razón es algo de recién develamiento, y, que esencialmente su imperfección la hace insondable para poder correr la cortina en que se cimientan las leyes de lo inconsciente que la rigen. Es decir, la inconsciencia obra, posiblemente, como fuerza enigmática y la razón queda subordinada a ella.
De ahí que, pueda pensarse, que los éxodos cubanos son actos desesperados del inconsciente que meten en cintura la razón histórica. Verdad o falsedad, es innegable que más de un millón de cubanos han abandonado el archipiélago y cientos han muerto, para dejar atrás las penurias endémicas que existen dilatadamente en la tierra que los vio nacer. Los éxodos masivos más humillantes para la dictadura castro-comunista ocurrieron en 1959-1962; 1965-1974; 1980; 1994...

Precisamente, por estos días se cumplen más de cuatro décadas del éxodo desde Camarioca, que se inició el 7 de octubre de 1965. Centenares de embarcaciones, de cubanos residentes en EE.UU., llegan a Cuba para recoger a sus familiares. Célebre por ser el éxodo de la “pequeña burguesía cubana” y el impacto que tuvo en la opinión pública. Por ser peligrosa la travesía, en el Estrecho de la Florida, los gobiernos de Cuba y Washington, acuerdan establecer un puente aéreo, que se denominará “Vuelos de la Libertad”, vigente hasta 1974. Más de 250,000 cubanos emigraron a territorio estadounidense por esta vía. Se considera como el mayor éxodo masivo de cubanos en la historia.
Además, en 1966, para favorecer a los exiliados y emigrantes, entra en vigencia la “Ley de Ajuste Cubano”, que les abre las puertas a los isleños para adquirir la residencia permanente en Estados Unidos. Esta Ley está en vigor y los cubanos tienen derecho a solicitar la residencia tras un año y un día de su llegada, un privilegio no aplicable para otras personas que llegan a territorio estadounidense.
Más tarde, acaecen nuevas emigraciones masivas: Marielitos (1980) y Balseros (1994)... Dos éxodos, en contextus parecidos a los anteriores, que por un lado profundizan el descalabro de la dictadura castro-comunista y de otro causa dolor en el seno de las familias cubana. Dolor familiar, como aconteció en la de este humilde mortal, cuando mi padre decide emigrar a EE.UU.; luego de una penosa enfermedad fallece en la ciudad de Tampa, lo que cercena la posibilidad de lograr la reunificación de la familia. Hoy en día, quién sabe si la experiencia se repita conmigo...
Para algunos analistas, me incluyo, los éxodos migratorios son como válvulas de escape manipulados por ambos gobiernos, y sectores económicos-políticos a ambos lados del Estrecho de la Florida. Obviamente, han sido salidas perfectamente aprovechadas por los estadounidenses, para no perder el valioso apoyo de los cubanos y cubanos-americanos, y por la dictadura... como cortinas de humo para ocultar las innumerables dificultades del país y el fracaso de la “revolución cubana”, como sistema económico y político, y las dudas en lo social...

Rafael Rojas, en un excelso ensayo para El Nuevo Herald, explica que: “El éxodo cubano tras la llegada de Fidel Castro al poder, alberga cuatro grandes oleadas migratorias, cada una caracterizada por una composición social diferente, con respecto a clase social, raza, educación, género, composición familiar y valores; diferencias que fueron resultado de las cambiantes fases de la revolución cubana. La comunidad cubana en el Estados Unidos de hoy está compuesta por distintas ‘cosechas migratorias’ —inmigrantes que vivieron diferentes procesos sociales de madurez, a veces incapaces de comprenderse entre sí—”.
Por estos argumentos y la experiencia personal, estoy persuadido de que es una certeza pensar que los éxodos cubanos son actos extremos para alcanzar la esperanza, que someten a la razón evidente. Es realidad irrefutable y no-falacia, porque más de un millón de cubanos han dejado el archipiélago y cientos están sepultados en el mar, para dejar atrás la pobreza que cohabita en Cuba.
Tal vez, una respuesta sea lo dicho por Gregorio Marañón: “La multitud en todas las épocas de la historia ha sido arrastrada por los gestos más que por las ideas”. En suma, la complejidad entre razón e inconsciencia, puede generar alguna respuesta sobre el comportamiento y de como enfrentar el antagonismo que atormenta a los cubanos.
Es difícil llegar a una conclusión que contente a algunos lectores. No obstante, mi percepción referente a los misterios de la razón e inconsciencia, es que son una respuesta a por qué aún hoy no se ha podido dar solución y, mucho menos visualizar el cómo y cuándo poner fin al engendro perverso que es la dictadura castro-comunista... De ahí que, haga bien a todos citar la sabiduría del maestro Ortega y Gasset: “Solo cabe progresar cuando se piensa en grande, solo es posible avanzar cuando se mira lejos”. A todas luces, en esta cita se arropa la contestación de cómo la nación cubana debe comprometerse a encarar el futuro con intuición, que es sabiduría y entendimiento, para restablecer en Cuba: la genuina libertad e independencia, libertad de pensamiento-palabra-opinión, libertad de toda carencia y libertad de toda opresión... Pues: “Nadie puede ser perfectamente libre hasta que todos los sean. / Hebert Spencer”.
Finalmente, al preclaro leedor invito hacer un alto en el camino y dedique un minuto de silencio con una plegaria, por las almas de todos los cubanos desaparecidos en el Estrecho de la Florida... ¡Dios salvaguarde a la Nación Cubana! ?

*Pablo Felipe Pérez Goyry. Analista y Periodista. Premio José María Heredia de Periodismo 2008. Miembro del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano (INPL). Miembro de la Federación Internacional de Periodistas Digitales (FIPED).
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¿Existe racismo en Cuba?

¿Existe racismo en Cuba?

Por Pablo Felipe Pérez Goyry*

El programa “Voces”, de Radio Nederland Wereldomroep, ha realizado un ciclo sobre el racismo en el mundo. En una de sus emisiones —22-08-08—, el señor Juan Carlos Roque, aborda el tema en el contextus cubano. Asunto peliagudo, teniendo en cuenta la realidad socio-política-económica del archipiélago.
Argumentar que el tema racial, “ha cobrado auge en los últimos años”, como un descubrimiento y certeza, se aleja sobremanera de la convivencia y el quehacer cubano durante las últimas cinco décadas, cuando se ha maquillado con los “valores de la revolución cubana” la ausencia de racismo.
Por centurias, el racismo ha existido y coexiste en Cuba. Y hoy día aumenta esta verdad, con la moderada “apertura al capital extranjero”, que en mayor o menor grado exacerba el dilema.

En este maravilloso país, donde no faltan los contrastes impensados, convive la generalidad de la nación cubana, que no ha renunciado a su estirpe. Un “pueblo” que está aglutinado alrededor de su dilatado historial saturado de sufrimientos y desesperanzas. Es innegable que es un país con una prolífera diversidad étnica. Que tiene una población negra ?que supera el cincuenta por ciento del total de habitantes? en gran parte descendientes de esclavos traídos de África Occidental o emigrantes de Jamaica y Haití. Asimismo, están los mulatos, que son descendientes de la unión entre hispánicos y negros. Los blancos, que residen en el archipiélago, descienden de europeos, especialmente españoles. A propósito, de blancos, se habla con cierta seguridad, de que la mayoría de los naturales, en el exilio, son blancos.
El cubano es sensual y de indiscutible calidez. Pareciera como si los cubanos perseveraran en salvaguardar el privilegio de la “alegría de vivir”, que con dignidad sobrelleva en nuestros días, a pesar de las privaciones morbosas y ausencias aletargadas. La música, el bailoteo y gozo sexual, son propios de su rutina social, que es fuente de inspiración de rimadores y compositores. Otra característica del isleño, tiene la aptitud y actitud de rebuscar e inventar para remediar las necesidades. A esta realidad, hay que sumar el jugar dominó y el diálogo ameno, que al igual que el béisbol podrían definirse como irreemplazables entretenimientos nacionales.
Con todo, no son las diferencias del pigmento de la piel, las que me incitan opinar. Mucho menos conceptos errados de “igualdad marxista” o “moralidad ortodoxa liberal”.

Ha pesar de los pesares ?negros, mulatos, blancos, homosexuales, santeros, fidelistas, disidentes, hombres, mujeres, niños y niñas?, los cubanos continúan siendo generosos entre ellos mismos, y con el que visita el archipiélago: la fraternidad está por sobre todas las cosas. No falta el nacional que sin el menor complejo lleva a su hogar al visitante y comparte lo poco o mucho que tenga de comer o beber, donde no falta el café-chícharo, “colado” con un retal de telilla sobre un colgador metálico de producción artesanal.
Algunos defendedores de la “Revolución Cubana”, afirman, que en el archipiélago se ha extirpado la discriminación racial. Acaso no lo es el que, en casi medio siglo de comunismo, los negros y mulatos tienen una miserable representación en los cargos gubernamentales y partidistas, así como, en la infraestructura turística y los estratos altos de la sociedad cubana, aunque se pudiera aceptar un restringido consuelo en sus perspectivas de empleo.
Esto motiva mi adhesión a lo dicho por el periodista cubano Luís Sexto, en su artículo ‘Todos mezclados', publicado en la edición digital de ‘inSurGente', donde declara que la pesadilla racial "subsiste en manifestaciones de ida y vuelta, porque aún el negro no ha trascendido totalmente sus tradicionales condiciones de vida". Y afirma, Sexto, “que aflora, incluso, una subcultura de la inferioridad que tiende a aglomerarse y defenderse”.
Mi opinión, es que más allá de la discriminación, se trata de la manera de comportarse y accionar, de negros, mulatos y blancos en el seno de la sociedad cubana. Precisamente, esta diversidad encierra en su médula evolutiva, típicos privilegios espirituales y síquicos, que es lo que hace que los cubanos tengan genuina beldad, que es su razón de ser. Es menester dejar lo pretérito y enfocar las energías en el futuro cercano. Empero, los cubanos, respetando el color de la piel, deben aprender a diferenciar entre la sabiduría decente y el fanatismo sórdido, el entendimiento intuitivo y la emoción pacífica, y ser capaces de hacer un correcto uso de ellas. A estos conceptos benévolos y estupendos me adhiero
¿Está lejano el día en que: “Blancos y negros, todos tenemos que sacarnos el racista y el discriminado que llevamos dentro”? Mientras esperamos que esto se haga realidad, en la Cuba de hoy, se resisten a desaparecer los prejuicios de índole racial, y se amalgama en las hendiduras de un Estado de partido único, que sostiene el discurso quimérico-socialista: de “igualdad social y económica”, para todos los que viven en el archipel cubano. ¿Ser o no ser, es la cuestión? He aquí la esencia, causa u origen del asunto que (por sí) mismo habla.?

*Pablo Felipe Pérez Goyry. Analista y Periodista. Premio José María Heredia de Periodismo 2008. Miembro del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano (INPL). Miembro de la Federación Internacional de Periodistas Digitales (FIPED).
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No hay ideas nuevas en latinoamerica

La izquierda no sabe mucho de economía. Eso hay que reconocerlo en el desastre del socialismo siglo 20. Sobre el "socialismo siglo 21" todavía el veredicto final no se ha pronunciado. Pero ya se comienzan a ver las grietas del populismo.

La historia real de la falta de conocimiento económico no la ha escrito la izquierda en latinoamérica, sino la derecha. A más de 500 años del descubrimiento de las américas, la derecha latinoamericana sigue debatiéndose en la nada.

El retraso cultural latinoamericano no se va a resolver desde la derecha ni desde la izquierda tradicional. America Latina necesita un nuevo paradigma social y cultural.

Hace falta nueva visión y líderes que la avancen. ¿Están los pueblos de dicha región lo suficientemente maduros para producir tales líderes?

La Izquierda no sabe de economia. La Iglesia Católica tampoco.

Los ateos de izquierda como la Iglesia Católica casi nunca saben de economía.Por eso son creyentes y dan fé de que Stalin nunca existio y que con repartir lo que hay se resuelve el problema. De trabajar duro poco hablan. Son como Galeano vendedores de utopias que se convierten en dictaduras donde el ser humano no vale.

re:

Queeeeeeee ?? o sea que el que si no eres creyente eres un genio en las finanzas ? coñooooo !! o sea que si no eres revolucionario entonces eres judio ? no para mi las cosas son asi no hay que ser un genio para saber de economia y como economizar (OJO que no es lo mismo) y no tienes que ser un tremendo pecador para ser un fiel creyente y darte todos los dias golpes de pecho ! en resumidas cuentas uno nunca oigase NUNCA olvidarse de donde viene y a quien se debe (aunque yo no soy o no creia ser partidario del gobierno de mi isla, pero ahora al hablar de ello lo pienso 2 veces como cuba y F.C. no hay dos )

Las Venas Abiertas de América Latina

Hace aproximadamente cuatro décadas [no recuerdo bien] escribí para la revista CASA [de Casa de las Américas] una de las primeras reseñas publicadas sobre el famoso libro de Eduardo Galiano. Ni remotamente puedo rememorar lo que escribí, pero sí dije que se trataba de la aplicación burda a ciertos casos de la historia económica latinoamericana de la llamada "Teoría de la Dependencia" del alemán Gunther Frank. Aquello era un disparate de pies a cabeza, pues le atribuía al capital extranjero la devastación de regiones que agotaban sus recursos naturales después de una larga explotación. Como si no fuera responsabilidad de los gobiernos criollos determinar las pautas para conservación de recursos renovables, por ejemplo en la agricultura, y no renovables, como por ejemplo en la minería. A quién se le va a echar la culpa de la ruina de Cuba si hace cincuenta años no hay empresas netamente extranjeras en el país [salvo la actividad depredadora del niquel por una compañía canadiense en complicidad con el gobierno cubano]? Quién está esquilmando a un país en crisis como Venezuela? Dónde está el potencial ganadero de Argentina? En otras palabras, ni Gunther Frank, ni Galeano saben nada de economía.

Venezuela NO esta en crisis, estimado Amicus Plato

Sr. Platus, si Frank ni Galeano saben de Economía, usted no sabe de Política ni mucho menos de la situación de nuestro país Venezuela, el cual esta muy lejos de estar en crisis como muchos desearían.

En mi país Venezuela, se esta adelantando hace diez años, la mayor política social jamás desarrollada en esta tierra, fundamentada en el desarrollo de la clases menos favorecidas devastadas por las políticas excluyentes, que se habian planteado durante más de 40 años de gobierno de derecha y no hicieron mas que destrozar el país regalando nuestros recursos naturales. Venezuela hoy por hoy, es uno de los países mas plurales y democráticos que existe en el mundo entero, democracia que se ha demostrado, ya que es evidente como todo se decide en elecciones abiertas preguntandole a la gente si quiere que se de esto o aquello. El riesgo pais a desendido notablemente, nuestros mercados económicos se han desplegado hacia nuevas potencias emergentes como China, India, etc. Nuestro presidente ha salido victorioso en 13 de 15 consultas elector les, demostrandose el apoyo tremendo con el que cuenta. En fin mi estimado desconocido, se equivoca al decir que VenezueLA ESTA EN CRISIS. Espero rectifique al respecto. A proposito, no soy economista ni sociologo, soy Doctor en Biología Celular egresado de la Universidad Central de Venezuela, y me cosnta que en estos diez años de gobierno, se ha apoyado a la ciencia como nunca antes. Otro punto a favor respecto a que no estamos en crisis como querrian muchos, pero NO VA A SER ASI. Respetuosamente me despido, por ahora... Xenón Serrano

Para Xenon Serrano. Es

Para Xenon Serrano. Es evidente que Venezuela no está en crisis. Esta en terapia intensiva, con un 90% de posibilidades de pasar a capilla ardiente,

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