Enviado por Carlos Gamero Esparza (no verificado) el Mié, 05/08/2009 - 04:05.
También se han olvidado de los hijos del ex-presidente Alberto Fujimori, especialmente keiko y Kenji Fujimori Higuchi, quienes en sus "buenos tiempos", durante la dictadura, se llenaron la barriga mientras miles pasaban hambre y miseria por culpa del neoliberalismo criminal implantado por el "presidente peruano-japonés". Y lo más grave de todo esto es que la tal Keiko Sofía Fujimori Higuchi, hoy congresista por ese arte de biribirloque que sólo se ve en el país de las maravillas llamado Perú, funge de futura "candidata" para tentar la presidencia de este país en el 2011; por otro lado, la opinión pública paruana todavía se pregunta cómo es que una hija de un ex presidente que no sabe nadade nada, que es una completa ignorante en política -solo la avala el hecho de ser mujer pero nada más-, pretenda un cargo de tal naturaleza, que seguramente, para los peruanos con sensatos, tales pretensiones políticas les van a parecer nauseabundos, no solo por el prontuario criminal de su progenitor ex presidente, hoy condenado por genocidio y corrupción en una cárcel limeña, sino también por la secuela de inmoralidad y cinismo que arrastra el proceder presente y pasado del, por cierto, "ilustre" apellido que ya demostró con largueza no tener nada de peruano. Por último, la comunidad de pensantes de mi país tampoco entienden cómo una hija de ex mandatario y sus hermanos recibieron bajo el mandato de su padre-dictador una educación de primera en los EEUU, pagadas con el peculio del Estado, mientras el país se debatía en una de las dictaduras más despiadadas de nuestra historia republicana.
Se han olvidado de los hijos del ex presidente Fujimori
También se han olvidado de los hijos del ex-presidente Alberto Fujimori, especialmente keiko y Kenji Fujimori Higuchi, quienes en sus "buenos tiempos", durante la dictadura, se llenaron la barriga mientras miles pasaban hambre y miseria por culpa del neoliberalismo criminal implantado por el "presidente peruano-japonés". Y lo más grave de todo esto es que la tal Keiko Sofía Fujimori Higuchi, hoy congresista por ese arte de biribirloque que sólo se ve en el país de las maravillas llamado Perú, funge de futura "candidata" para tentar la presidencia de este país en el 2011; por otro lado, la opinión pública paruana todavía se pregunta cómo es que una hija de un ex presidente que no sabe nadade nada, que es una completa ignorante en política -solo la avala el hecho de ser mujer pero nada más-, pretenda un cargo de tal naturaleza, que seguramente, para los peruanos con sensatos, tales pretensiones políticas les van a parecer nauseabundos, no solo por el prontuario criminal de su progenitor ex presidente, hoy condenado por genocidio y corrupción en una cárcel limeña, sino también por la secuela de inmoralidad y cinismo que arrastra el proceder presente y pasado del, por cierto, "ilustre" apellido que ya demostró con largueza no tener nada de peruano. Por último, la comunidad de pensantes de mi país tampoco entienden cómo una hija de ex mandatario y sus hermanos recibieron bajo el mandato de su padre-dictador una educación de primera en los EEUU, pagadas con el peculio del Estado, mientras el país se debatía en una de las dictaduras más despiadadas de nuestra historia republicana.