Enviado por Jaime Güell (no verificado) el Mar, 18/08/2009 - 04:15.
Quien ha escrito este artículo parte de unas premisas equivocadas para proponer a España como interlocutora válida, en este momento y en las circunstancias actuales, para mediar en Honduras entre el actual gobierno y el ex-Presidente Zelaya. Y es que España, que en otras circunstancias pudo haber sido de gran ayuda, ha cometido el mismo pecado del Secretario General Insulza, la OEA y el Presidente de Costa Rica, que ha sido el de pronunciarse a priori, sin analizar los antecedentes y sin siquiera molestarse en leer la Constitución Hondureña y el Fallo de la Corte Suprema de Justicia en la cual ésta, por unanimidad, destituyó a Zelaya por sus continuadas violaciones a la Constitución y a las leyes, por su irrespeto a las sentencias de la Corte y por su afán continuista, a todas luces violatorio del ordenamiento jurídico hondureño. Si se hubieran tomado el tiempo para estudiar esos documentos, otra habría sido su posición y habrían llegado a la conclusión de que, en vez de un golpe de Estado,lo que ha habido es una sucesión en el marco de la ley.
Si hubo un golpe de Estado, fue el que dió Zelaya al tomar por asalto, al mando de una turba violenta, la base de la Fuerza Aérea en donde se encontrba decomisado, por orden de la Corte de Justicia, el material para la "encuesta" del 28 de junio. Al hacerlo, el señr Zelaya estaba sustituyendo con su voluntad a la Constitución de la república.
La UE, España y Honduras
Quien ha escrito este artículo parte de unas premisas equivocadas para proponer a España como interlocutora válida, en este momento y en las circunstancias actuales, para mediar en Honduras entre el actual gobierno y el ex-Presidente Zelaya. Y es que España, que en otras circunstancias pudo haber sido de gran ayuda, ha cometido el mismo pecado del Secretario General Insulza, la OEA y el Presidente de Costa Rica, que ha sido el de pronunciarse a priori, sin analizar los antecedentes y sin siquiera molestarse en leer la Constitución Hondureña y el Fallo de la Corte Suprema de Justicia en la cual ésta, por unanimidad, destituyó a Zelaya por sus continuadas violaciones a la Constitución y a las leyes, por su irrespeto a las sentencias de la Corte y por su afán continuista, a todas luces violatorio del ordenamiento jurídico hondureño. Si se hubieran tomado el tiempo para estudiar esos documentos, otra habría sido su posición y habrían llegado a la conclusión de que, en vez de un golpe de Estado,lo que ha habido es una sucesión en el marco de la ley.
Si hubo un golpe de Estado, fue el que dió Zelaya al tomar por asalto, al mando de una turba violenta, la base de la Fuerza Aérea en donde se encontrba decomisado, por orden de la Corte de Justicia, el material para la "encuesta" del 28 de junio. Al hacerlo, el señr Zelaya estaba sustituyendo con su voluntad a la Constitución de la república.
Jaime Güell
Ciudadano hondureño