Enviado por Anónimo (no verificado) el Lun, 02/02/2009 - 22:17.
El Sr Schiller adopta un tono ponderado. Sin embargo, parece atribuir la crisis a un conjunto de "burbujas especulativas" que hubieran crecido tanto que el "adelgazamiento" consecuente de su pared las hubiera condenado irremisiblemente a estallar. Las metáforas son sugerentes, pero como formas de argumentación son flojas. Es indudable que las características concretas de la crisis que vivimos, y que la diferencian de otras anteriores, derivan de la globalización y del crecimiento desmesurado de las finanzas, pero eso no es lo mismo que decir que el origen de la crisis está en las "burbujas". Desde la crisis del petróleo -porque las referencias a la Gran Depresión impresionan bastante, pero es como si buscamos paralelos en la crisis del imperio romano- han pasado algo más de 20 años. Durante todo este tiempo, han estado creciendo burbujas, algunas han explotado -p.ej. la de los yuppies, la de las punto.com, o las asiáticas-, y aquí no ha llegado el apocalipsis. Porqué ahora sí llega? ¿porque son más numerosas y más grandes, quizá? ¿Y cómo es que éstas han crecido tanto si las otras han estallado? ¿es que han crecido desde el 2004 a esta parte y antes no existían? ¿en tan poco tiempo -menos de tres años- se ha montado un problema tan grande? Es verdad que hemos tenido una política monetaria relajada, sobre todo para salir de las sucesivas crisis "menores", pero también ha habido periodos de subidas de los tipos. Por otra parte, el examen de las series temporales muestra que la correlación entre el incremento de la oferta monetaria y las variaciones de los tipos de interés, no es muy alta, no es suficiente para explicar la oferta monetaria. Es evidente que faltan factores adicionales que, probablemente, están a la vista, y no se están teniendo en cuenta en los análisis. Y puesto que hacer de pitoniso está de moda, me atrevo a vaticinar: que los empresarios de los paises emergentes, ante la evidencia de la caída de la demanda de exportaciones, volverán sus miras al mercado interior, se desarrollará y viviremos la etapa de crecimiento de la economía mundial, y hasta de desarrollo tecnológico, más estable y sostenida que se recuerda. En este periodo, el control de las materias primas será más crucial que nunca y sólo habrá una alternativa: la innovación. Ningún instituto económico serio se atreve a vaticinar nada en términos temporales a medio plazo, más allá de vaguedades. Ninguna predicción econométrica aguanta más allá de seis meses; no es cosa de entristecerse, porque la previsiones atmosféricas no abarcan más allá de dos semanas.
El Sr Schiller adopta un
El Sr Schiller adopta un tono ponderado. Sin embargo, parece atribuir la crisis a un conjunto de "burbujas especulativas" que hubieran crecido tanto que el "adelgazamiento" consecuente de su pared las hubiera condenado irremisiblemente a estallar. Las metáforas son sugerentes, pero como formas de argumentación son flojas. Es indudable que las características concretas de la crisis que vivimos, y que la diferencian de otras anteriores, derivan de la globalización y del crecimiento desmesurado de las finanzas, pero eso no es lo mismo que decir que el origen de la crisis está en las "burbujas". Desde la crisis del petróleo -porque las referencias a la Gran Depresión impresionan bastante, pero es como si buscamos paralelos en la crisis del imperio romano- han pasado algo más de 20 años. Durante todo este tiempo, han estado creciendo burbujas, algunas han explotado -p.ej. la de los yuppies, la de las punto.com, o las asiáticas-, y aquí no ha llegado el apocalipsis. Porqué ahora sí llega? ¿porque son más numerosas y más grandes, quizá? ¿Y cómo es que éstas han crecido tanto si las otras han estallado? ¿es que han crecido desde el 2004 a esta parte y antes no existían? ¿en tan poco tiempo -menos de tres años- se ha montado un problema tan grande? Es verdad que hemos tenido una política monetaria relajada, sobre todo para salir de las sucesivas crisis "menores", pero también ha habido periodos de subidas de los tipos. Por otra parte, el examen de las series temporales muestra que la correlación entre el incremento de la oferta monetaria y las variaciones de los tipos de interés, no es muy alta, no es suficiente para explicar la oferta monetaria. Es evidente que faltan factores adicionales que, probablemente, están a la vista, y no se están teniendo en cuenta en los análisis. Y puesto que hacer de pitoniso está de moda, me atrevo a vaticinar: que los empresarios de los paises emergentes, ante la evidencia de la caída de la demanda de exportaciones, volverán sus miras al mercado interior, se desarrollará y viviremos la etapa de crecimiento de la economía mundial, y hasta de desarrollo tecnológico, más estable y sostenida que se recuerda. En este periodo, el control de las materias primas será más crucial que nunca y sólo habrá una alternativa: la innovación. Ningún instituto económico serio se atreve a vaticinar nada en términos temporales a medio plazo, más allá de vaguedades. Ninguna predicción econométrica aguanta más allá de seis meses; no es cosa de entristecerse, porque la previsiones atmosféricas no abarcan más allá de dos semanas.