Enviado por Anónimo (no verificado) el Vie, 13/02/2009 - 03:09.
Te felicito por tu comentario.
La Isla de Pascua es un ejemplo que debiera ser señero para que los gobiernos entiendan que cuanto mas altos sean los totems y mas grande la competitividad que lleva a voltear los totems vecinos para ganar la COMPETENCIA, lleva irremisiblemente al intento de tallar uno nuevo con el incremento imparable de la destrucción de las arboledas para transportarlos al templo de la costa.
Si no nos unimos con buenas intenciones la Isla de Pascua será un vivo ejemplo de lo que le espera al mundo: calcinación.
La competitividad totémica actual se opone a la competitividad que conduce a la eficacia en el logro de °pedidos° de la humanidad toda.
Respuesta
Te felicito por tu comentario.
La Isla de Pascua es un ejemplo que debiera ser señero para que los gobiernos entiendan que cuanto mas altos sean los totems y mas grande la competitividad que lleva a voltear los totems vecinos para ganar la COMPETENCIA, lleva irremisiblemente al intento de tallar uno nuevo con el incremento imparable de la destrucción de las arboledas para transportarlos al templo de la costa.
Si no nos unimos con buenas intenciones la Isla de Pascua será un vivo ejemplo de lo que le espera al mundo: calcinación.
La competitividad totémica actual se opone a la competitividad que conduce a la eficacia en el logro de °pedidos° de la humanidad toda.